La Virtus no da opciones al Iberostar en la gran final de la Champions (73-61).

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05/05/2019

 

 

 

No pudo ser. El Iberostar Tenerife cayó este domingo derrotado en la gran final de la #BasketballCL ante la histórica Virtus Bologna (73-61). El equipo aurinegro, lastrado por un mal inicio (20-8), luchó hasta el último aliento, pero un mal día en el triple (5/37) condicionó en exceso sus posibilidades. A pesar de las adversidades, que fueron muchas, los tinerfeños no arrojaron nunca la toalla.

El orgullo de los de Txus Vidorreta intentó forzar sin suerte la remontada. Con los canaristas muy molestos por la diferencia del criterio arbitral a la hora de juzgar los contactos físicos, el oficio de los italianos acabó decantando la balanza a su favor en los últimos minutos. Pese a todo, los tinerfeños cierran con la cabeza alta una dignísima temporada en la #BCL, tras alcanzar su segunda final en tres años.

Nació muy cuesta arriba el partido para los aurinegros, que sufrieron con el rebote y las pérdidas, amén de tener que soportar la mejor versión de Kevin Punter y Amath M'Baye. Un 13-2 de entrada condenó ya al Canarias a ir a remolque todo el encuentro. La brecha fue a más a medida que el Iberostar Tenerife no pudo equilibrar el acierto exterior de una entonada Virtus: 4/5 desde el 6,75 al cierre del primer cuarto (20-8), por un 0-7 de los insulares.

Sufría entonces el equipo tinerfeño sus peores minutos, frustrado además por las decisiones arbitrales. En esa dinámica, con todo a favor, el grupo de Sasha Djordjevic sacó a relucir su calidad y se fue hasta los 18 puntos de ventaja (32-14).

A partir de ahí, el Canarias tiró de orgullo y buscó la heroica a toda costa. El ímpetu de los aurinegros, su mejoría en ataque para mover el balón con más criterio y su buen trabajo atrás, les permitió creer en la remontada (48-39, tras un 3+1 de White). Incansables al desaliento, el Iberostar Tenerife sembró la incertidumbre entre las filas italianas, pero cada vez que trató de estrechar el cerco más de la cuenta (62-54, 64-57) se quedó a las puertas.

El oficio de Aradori en los minutos delicados, un par de acciones de Chalmers y varias decisiones discutibles del trío arbitral, acabaron condenando a los canaristas y allanaron la victoria de la histórica Virtus Bologna. Pese a todo, al grupo de Txus Vidorreta le queda el consuelo de cerrar una gran temporada en la #BCL, con la cabeza alta y el orgullo de haber peleado hasta el final, tal y como lleva grabado a fuego en su ADN.

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