El Tenerife Rural completa un flojo encuentro y cae ante un Gandía que supo utilizar sus armas.

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02/03/2008
El conjunto blanquiazul tuvo la victoria en un triple final del malagueño Francis Sánchez que no encontró la canasta.

gandía 68

tfe. rural 66

Gandía(21+16+17+14): Vallmajó (5), Volcy (4), Burgos (14), Miller (8), Peterson (14) -inicial-, Jiménez (2), Rodríguez (5) y Gitterer (16).

Tenerife Rural(17+17+15+17): Edu Sánchez (3), Barbour (18), Francis Sánchez (17), Lampropoulos (4), Lewis (4) -inicial-, Llompart (10), Iván (-), González (-), Wachs-mann (-), Guaita (6) y Albert (4).

ÁrbitrosLabrac y Tortella. Eliminaron a Lampropoulos (m. 38).

Parciales21-17, 37-34; 54-49 y 68-66.

IncidenciasPabellón Municipal de Gandía, ante 1.000 espectadores.

NACHO FELICIANO, Gandía

Dicen los que juegan al póker que, para ganar, hay que tener la suerte de poseer buenas cartas pero que también se hace necesario saber utilizarlas, porque confiarlo todo al azar no suele ser una buena estrategia. El Tenerife Rural tuvo ayer una buena mano en Gandía, especialmente a raíz de las bajas de última hora de dos de los "ases" del equipo de Isma Cantó (Luengo y Grunfeld), pero no supo usarlas correctamente y se jugó su victoria a un último cara o cruz en un postrero triple de Francis Sánchez que el aro escupió, condenando a los de Sanz a su más que merecida segunda derrota consecutiva.

Pero la partida dio mucho más de sí. Desde el principio dio la impresión de que el Tenerife había conseguido corregir errores psicológicos del partido de Burgos, pero no los estrictamente baloncestísticos, cayendo en un continuo desacierto de cara al aro y acumulando pérdidas y regalos en el rebote defensivo. Francis Sánchez mantenía vivos a los suyos sumando los primeros 6 puntos del Rural, pero la velocidad que imprimía Vallmajó al juego local, sumado al poderío de Miller y Peterson bajo tableros generaban las primeras rentas para la escuadra gandiense (16-9). Un parcial de 2-8, cerrado con un triple de Edu Sánchez, parecía apretar el marcador, pero un acertadísimo Álex Burgos encontraba el aro desde más allá de 8 metros casi sobre la bocina para cerrar el primer parcial con ventaja para los suyos.

El segundo envite arrancó con el debut de Alfons Albert en las filas de Rafa Sanz, dotando de mayor solidez al rebote tinerfeño en ambas canastas. Ante la ausencia de Barbour, fueron Llompart y Guaita los que asumieron la responsabilidad ofensiva, poniendo al Rural por delante y alcanzando su mayor renta (22-28). Sin embargo, la inconstancia seguía siendo la tónica de los tinerfeños, que volvieron a perder el criterio ofensivo y permitieron al conjunto local firmar un parcial de 5-0, con un Miller muy inspirado, que volvía a adelantar al Gandía (31-30). Con Barbour perfectamente frenado por la telaraña dispuesta por Cantó y las pérdidas de balón ahogando los ataques de ambos conjuntos, el marcador avanzaba a duras penas, y siempre a favor de los locales.

La esperanza radicaba en que el paso por vestuarios supusiera una modificación en la desacertada dinámica del Rural. Y, lo cierto, es que se amagó con esa sensación. Barbour aparecía en la cancha con 8 puntos consecutivos que volvían a situar el marcador en franquicia para los suyos (40-45), pero un parcial de 7-0, rematado con otro triple de Burgos, obligaba a Sanz a parar el partido con un tiempo muerto (47-45). Sin embargo, la solución no llegaba. La concesión de rebotes ofensivos y casi 4 minutos sin anotar en juego suponían una losa para el Tenerife Rural, que afrontaba el último parcial con 5 puntos por enjugar (54-49).

Los últimos diez minutos resumieron todo el desarrollo del choque: el Gandía defendiendo cada posesión a muerte y sumando gracias a las aportaciones de Burgos por fuera y de la potencia de sus pívots, y el Tenerife aguantando a tirones de calidad de hombres como Barbour o Francis Sánchez. Un triple del malagueño empataba el encuentro a falta de dos minutos (65-65), dando paso al último cúmulo de despropósitos por parte de ambos equipos. Peterson tras un rebote ofensivo ponía el 68-66 a 27 segundos del final. Barbour perdía el balón en el siguiente ataque, pero Javi Rodríguez, con un error infantil en un saque de banda, se empeñaba en darle otra oportunidad a los blanquiazules con 7 segundos por jugarse. El de Kentucky no encontró el aro y buscó a Francis Sánchez, que lanzó un triple forzado que no entró y confirmó la derrota del Tenerife Rural.