El Canarias garantizó virtualmente la salvación tras remontar once puntos forzando la prórroga.

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01/03/2008

 

 

Norberto Chijeb
La Laguna


La fé mueve montañas y si hay alguien en el deporte tinerfeño que se agarra a ello ese es el Socas Canarias, un equipo que engancha por su juego, pero sobre todo por su espíritu encomiable, indesmayable, insuperable... incluso hasta cuando su guía espiritual, Alejandro Martínez les dirige con décimas de fiebre y la de anoche no amarilla o aurinegra precisamente.

El partido de anoche no fue precisamente un ejercicio de virtuosismo, todo lo contrario. El Palma demostró porqué anda de capa caída en una competición a la que estaba llamado a ser protagonista y al Socas Canarias quizás le pesó en exceso la responsabilidad de saberse casi con la permanencia en el bolsillo de lograr la docena de victorias.

Quizás por todo ello se vivió el peor primer cuarto de todo el año en el Juan Ríos Tejera (8-11), algo que quedó casi en anécdota después de ver un segundo con mucho mayor acierto por parte de los dos contendientes, con la sorpresa de José Manuel Coego en lo positivo y de JakimDonaldson -sólo un rebote- en lo negativo. Así, Guillermo Rejón y Thomas Terrell se encargaron de mantener a su equipo y no sólo eso, sino que con un parcial de 0-12 en los primeros minutos del tercer cuarto pusieron en peligro la victoria canarista, pues del ilusionante 31-27 del descanso se pasó al 31-39 del ecuador del tercer cuarto.

Pero ya si hay una cosa cierta esta temporada es que al Canarias no se le puede dar por muerto nunca y menos cuando juega ante su público, siempre alentando aunque los suyos repitan una y otra vez pedradas desde la línea de 6.25, ayer más que una aliada una enemiga.

Una técnica a Puyada a poco para el final del tercer cuarto dio la posibilidad a los canaristas de acortar distancias y cuando todos se daban por contentos con eso de ir a poca distancia, Iker Urreizti enganchó un triple desde su campo a golpe de bocina que le daba el triunfo parcial (47-46) a los suyos.

El Socas Canarias insistía en el último cuarto con el mismo cinco inicial, a excepción de Levi Rost por Jaime Heras, pero pronto se vio que no era el día de los tiradores locales y que dentro Donaldson no era tan decisivo como en anteriores noches. Guillermo Rejón dentro y Thomas Terrell fuera seguían haciendo daño, tanto que a falta de tres minutos todo parecía decidido (51-62), con la máxima ventaja de los visitantes.

Pero ya se sabe que al Canarias no hay que ganarle por puntos, sino por K.0. y así con ’ganchitos’ de Coego, penetraciones de Detrick, los tiros libres de todos, un triple de Román, varios regalos del rival y del árbitro auxiliar se forzó el empate a 67, incluso con la posibilidad de jugar los últimos diez segundos para decidir la contienda antes de la prórroga.

Prórroga donde se confirmó la sentencia de que siempre la domina quien viene de atrás. En ella el Canarias encontró su arma favorita, el triple y cuando el Palma quiso acortar con faltas se encontró con la sentencia del tiro libre.